Sé que la salud de tu bebé es LO MÁS IMPORTANTE PARA TI. Y no podría estar más de acuerdo. Solo recuerda que la salud no solo se limita a un plano físico. Que TODOS somos seres humanos con emociones y que esas emociones definen nuestro camino por la vida.

Cómo madre (o padre), sé que quieres ver siempre a tu hijo feliz. Pero, ¿sabes realmente cómo hacerlo feliz?, ¿cómo hacer de tu hijo una persona segura, positiva y llena de alegría en su corazón?

Salud emocional niños

Hoy quiero quitarme la bata de pediatra para dejar al descubierto a Alexandra Trujillo, una mujer que también en tía y que en los últimos meses ha aprendido de la mano de psicólogos, sobre la salud emocional en los niños.

Te compartiré algunas recomendaciones para que tu hijo sea una persona sana emocionalmente y lleno de felicidad en su corazón.

Regañarlo NO es una opción.
Hablarle y explicarle SI

Partamos del hecho que tu hijo es un niño. No una persona adulta con cierto nivel de razonamiento. Por lo tanto, hay temas de la vida que aún no tiene la capacidad de comprender. Así como yo me quité la bata de pediatra, te invito a quitarte tu capa de adulto y dejar al descubierto el niño que habita en ti.

Trata de ver la vida como la ve tu hijo, te darás cuenta que te comportarías igual. Cuando creas que tu hijo “actuó mal” explícale y háblale desde el amor. Y dale otra opción diferente a la suya. Ejemplo: Tu hijo rayó las paredes. Explícale que las paredes no son para rayar. Que sus dibujos se ven preciosos pero el lugar correcto para realizarlos es en una hoja o cuaderno. Y se los facilitas. Si lo vuelve a hacer, vuélvele a explicar. Con paciencia y amor. 

Elimina de tu mente la creencia que tu hijo es grosero porque pega o agrede

Los niños son el reflejo de sus padres. Lo único que necesita él o ella es tu amor, tu cuidado, tu protección. Cuando siente que perdió eso de ti, se siente vulnerable, triste y desprotegido. Por eso, a veces pega o agrede. Es un acto de defensa natural.

No es que tu hijo sea grosero. Solo siente que debe defenderse y esa es la mejor forma de hacerlo.

Explícale que no es una buena idea pegarle a alguien. Y si quiere descargar sus emociones que le pegue a una almohada u objeto. 

Válida sus emociones

Tu hijo también siente rabia, enojo, ira, frustración, tristeza… así como tú. ¡Claro! Tú lo sabes manejar (bueno, a veces) pero tú hijo no. Tu hijo simplemente manifiesta sus emociones descontroladamente.

No lo regañes por llorar ni por sentir rabia. Dile que entiendes perfectamente sus sentimientos y que está muy bien sentirlos. Acompáñalo en ese momento. Lo único que necesita es que tú lo acompañes y que no lo ignores justo cuando más lo necesitas. 

Ejemplo: Tu hijo llora descontroladamente porque no le prestaste su juguete favorito. Tú: “No llores más o te castigo”❌ Mejor dile: “Entiendo tu frustración o tristeza. Querías tu juguete. Te acompaño en tu dolor. Estoy contigo”.

No me refiero a que “cedas”. Solo acompáñalo con amor y mantén el límite o la regla. 

NO lo ignores

Así no lo creas, es maltrato infantil. Si, maltrato. Tu hijo solo necesita tu atención, que lo mires a los ojos, que lo toques y lo abraces. No necesita nada más.

Cuando lo ignoras se siente desprotegido y abandonado. De adulto, suele ser una persona que siente rechazo social o le tiene miedo al abandono de una pareja o amigos. Siempre préstale la atención que merece.

Dedícale tiempo

Tu tiempo será siempre tu mejor regalo. En esta navidad se que estás pensando en juguetes, ropa y otros regalos para darle. Pero, sinceramente, lo MEJOR que puedes regalarle es tu tiempo y atención plena.

Ámalo con todo tu ser. Y asegúrate que él lo sepa y no le quepa la menor duda.

 

Si sabes que ahora de adulto tienes cosas por sanar, ¿por qué quieres que tu hijo también las tenga que sanar cuando crezca? .

No se trata de una crianza perfecta. Se trata de crecer juntos. Dedícate tiempo también a ti. A sanar, a disfrutarte, a agradecer, a estar sana emocionalmente. De esta forma no le tirarás tu basura emocional al ser más importante de tu vida: tu hijo.