Las estadísticas dicen que 1 de cada 3 consultas tiene que ver con la fiebre en niños. No podría negarte que mi experiencia dice lo mismo. 

¿La fiebre también ha sido el “dolor de cabeza” durante tu maternidad? Como pediatra no podría subestimar la fiebre en los niños, sin embargo, últimamente se ha venido generando una concepción errada de que la fiebre alta si no se trata inmediatamente podría llegar a causar convulsiones, daño cerebral y hasta la muerte. ¿Qué puedo decirte respecto a esto? NADA, porque aún no hay una evidencia científica que avale tal teoría.

La fiebre en niños y las convulsiones

Las convulsiones por fiebre se presentan por motivos aún no muy claros. ¡OJO! no todos los niños con fiebre alta llegarán a tener una convulsión, ya que los niños que las presentan podrían estar genéticamente predispuestos para hacerlo (lo cual sería un capítulo aparte). Tampoco hay evidencia de que el uso de antipiréticos como el acetaminofén o el ibuprofeno  podrían evitar una recurrencia en las convulsiones febriles (otra creencia que tienen algunas mamás).

Tener fiebre es BUENO

Hemos venido en una ola de creencias, mitos que nos han llevado a una “fiebrefobia” generalizada. Por esto es importante entender que la fiebre NO es una enfermedad como tal, sino un mecanismo fisiológico “normal, esperado” del cuerpo con unos efectos benéficos  en combatir la infección actual, por lo que es también bueno tener fiebre.

La mayoría de los pediatras recomendamos el uso de acetaminofén, por ejemplo, en caso de temperatura de 38,3 grados o más (coméntalo con tu pediatra), sin embargo, el objetivo primordial del uso de estos medicamentos siempre ha sido mejorar el estado general del niño, es decir, que el niño se sienta más confortable en relación con sus síntomas. 

No hay evidencia actual que reduciendo los grados de fiebre pueda disminuir la morbilidad (es decir la enfermedad) o mortalidad de una enfermedad febril. Sin embargo existen algunas excepciones en niños con enfermedades concomitantes crónicas como cardíacas o en niños críticamente enfermos ya que ellos no podrían tolerar algunas demandas metabólicas del cuerpo y podrían agravarse con la fiebre.

 

¿Cuál es la temperatura normal de los niños antes de tener fiebre?

Una temperatura “normal» varía con la edad, la actividad del niño y con la hora del día.

Los niños pequeños tienden a tener temperaturas más altas que los niños mayores, y la temperatura de todos es más alta al final de la tarde y al comenzar la noche y más baja entre la media noche y temprano por la mañana.

Por consenso, se acepta que hay fiebre cuando la temperatura corporal es superior a los 38°C  en el recto, >  37,8 °C en la boca o  >37,4 °C en la axila.

La fiebre es un signo de que está empezando una infección que podría ser viral o bacteriana, las más comunes serían infecciones respiratorias que van desde una gripe hasta una neumonía, infecciones de oído, garganta, de estómago o de vías urinarias.

Se prefiere el uso de termómetros digitales en vez de termómetros de mercurio ya que estos últimos están llenos de metal plateado que pueden romperse y soltar niveles tóxicos de gases de mercurio perjudiciales para el niño.

 

Existen 3 tipos de termómetros digitales para saber si tu hijo tiene fiebre o no: 

  • Termómetro digital multiuso: Mide la temperatura en el ano (rectal), en la boca (oral) o en la axila (axilar) de un niño. El uso oral no se recomienda hasta que el niño tenga 4 años o más. Es importante rotular el termómetro como “oral» o “rectal» para que no se use en ambos lugares.
  • Termómetro de arteria temporal: Mide las ondas de calor infrarrojo procedentes de los vasos sanguíneos que atraviesan la frente justo debajo de la piel, puede usarse para todas las edades. La temperatura se toma sobre el costado y la parte frontal de la frente, según el modelo que tengas ( Verifica las instrucciones para saber cuán cerca de la frente y otras sugerencias antes de usarlo). El modelo sin contacto puede reducir el riesgo de pasar gérmenes.
  • Termómetro timpánico: Mide la temperatura en el oído de un niño mediante la lectura de las ondas de calor infrarrojo provenientes del tímpano. Puede usarse en niños de 6 meses en adelante. No es confiable (fiable) para bebés muy pequeños cuyos canales auditivos son demasiado estrechos. Debe ser colocado correctamente en el canal auditivo de su hijo para ser exacto.

¿Cómo medir la temperatura de mi hijo de forma más exacta?

Las temperaturas rectales o anales son las más exactas. En este área del cuerpo normalmente la temperatura es más alta, por eso se considera fiebre a temperaturas mayores de 38 grados tomadas con termómetro digital (habla con tu pediatra sobre el método). 

Las temperaturas frontales son las que le siguen en cuanto a exactitud. 

Las temperaturas orales y del oído son exactas si se toman adecuadamente.

Por último las temperaturas axilares son las menos exactas, pero podría tomarse en un niño de cualquier edad.

 

Si mi hijo tiene fiebre, ¿en qué momentos debería preocuparme?

La mayoría de los niños van a cursar con infecciones virales leves, sin embargo, mientras tu niño tenga fiebre debe monitorizar el estado general del niño, por eso la importancia de vigilar su actividad durante el día, observando signos de alarma como por ejemplo:

  • Está decaído y no tiene fiebre
  • Todo lo vomita
  • Respiración rápida o hundimiento entre sus costillas
  • Habla entrecortada
  • Dolor abdominal intenso que no cede con la defecación
  • Deposiciones con pintas de sangre
  • Fiebre que no cede con la administración adecuada de antipiréticos (medicamentos que combaten la fiebre) antes de los horarios acordados con tu pediatra;

En estos casos es necesario una valoración prioritaria.

Cómo bajar la fiebre en niños en casa

Es importante durante el estado febril del niño ofrecer más cantidad de líquidos de lo usual ya que de por sí la fiebre hace perder más líquidos por parte del cuerpo y en algunos casos puede llevar a la deshidratación.

Otras medidas que podrías tener en cuenta en un estado febril son: poner al niño ropa ligera, un baño con agua tibia, el uso de medicamentos para la fiebre como el acetaminofén o ibuprofeno (recuerda preguntar a tu pediatra, para ofrecer una dosis correcta).

Otras prácticas para reducir la fiebre como bolsas de hielo o baños de alcohol NO se recomiendan y pueden provocar efectos adversos en el niño.


Lo que debes tener en cuenta si vas a administrar medicamentos a tu hijo por fiebre

Si vas a utilizar medicamentos combinados para la gripa que ya contienen de por sí medicamentos para la fiebre como el acetaminofén o el ibuprofeno, no administrar por fuera el mismo jarabe por aparte, ya que se podría llevar a una sobredosis del medicamento y llegar a ser perjudicial para el niño.

Es muy importante además que consideres un sitio seguro donde puedas almacenar estos medicamentos utilizados para la fiebre, ya que tu hijo por error podrían tomarlos sin que te des cuenta y llevar a una sobredosis de estos que con frecuencia se ven en las consultas de urgencias, teniendo graves implicaciones en la salud de tu hijo.

Cuéntame en comentarios qué duda tienes frente a la fiebre de tu(s) hijo(s).