El sobrepeso y la obesidad infantil es un problema de salud pública y se ha convertido en uno de los hallazgos más frecuentes en la consulta pediátrica.

Muchas veces no es tan evidente a simple vista por parte de los padres, pero una vez se realizan las mediciones en los controles médicos de peso y talla para calcular su IMC (índice de masa corporal) nos damos cuenta que el niño está incurriendo en un sobrepeso u obesidad como mencioné anteriormente ignorada por sus padres o cuidadores y que podría llevar a otro tipo de comorbilidades.

Obesidad bebés

¿Por qué es tan importante que mi hijo tenga un peso saludable?

Los niños que tienen un sobrepeso podrían tener un mayor riesgo de padecer presión arterial elevada, dolor de rodillas y espalda, asma (se caracteriza por dificultad para respirar), problemas de hígado, apnea del sueño (condición donde las personas dejan de respirar por cortos periodos de tiempo mientras duermen).

También es importante que su hijo tenga un peso saludable para que sea más probable que lo tenga más adelante en la vida. El cursar con sobrepeso en la adolescencia y adultez podría llevar a problemas de presión arterial elevada, diabetes (elevación del azúcar en sangre), infartos y algunos tipos de cáncer.

¿Cuáles son las causas del sobrepeso y la obesidad?

Un niño podría estar en sobrepeso por diferentes razones. Algunos niños simplemente ganan peso de forma más fácil que otros, estos niños podrían estar en sobrepeso por que comen mucho más de lo que deberían comer para su edad, ingesta de comida no saludable o no hacen la actividad física que deberían realizar.

En algunos casos, aunque con poca frecuencia, algunas condiciones médicas podrían hacer que un niño gane peso de forma mucho más rápida.

Ayuda a tu hijo a tener un peso saludable así:

Ayúdalo a comer alimentos saludables y a ser más activo. Hacer estos cambios en el estilo de vida puede ser difícil, especialmente al principio, pero con tu ejemplo y persistencia, ambos lo lograrán.

Tips para mantener una dieta baja en grasa y baja en azúcar:

  • Preferir las harinas integrales en vez de harinas blancas. Galletas, panes, arroz, pastas integrales. Avena sin sabor.
  • Evitar el consumo de productos de panadería que contienen azúcares refinados como galletas, muffins dulces, croassants, panecillos dulces, danes, rosquillas, cereales azucarados, galletas saladas elaboradas con grasas saturadas, platos de pasta y arroz preparados en salsa con crema de leche con con mantequilla, papas al horno – fritas – en puré o gratinadas.
  • Preferir las verduras frescas, jugos de verduras y limitar el consumo de verduras preparadas en mantequilla, queso o crema, además de verduras fritas.
  • Consumir frutas enteras frescas como manzana, banano, arándanos, melón, cerezas, pomelo, uvas, kiwi, mango, naranja, melocotón, pera, piña, ciruelas, fresas y limitar el consumo de frutas en conserva, zumos de frutas y frutos fritos.
  • Proteínas: preferir el consumo de pescado, mariscos, pollo y pavo de carne blanca sin piel. Otras proteínas como los frijoles, guisantes como arvejas, lentejas, sucedáneos del huevo, claras de huevo, soja y tofu. Limitar el consumo de proteínas preparadas fritas como es de costumbre hacer con las carnes rojas, cerdo, cordero, ternera, pollo y pescado, huevos y salchichas.
  • Preferir la leche descremada, yogur natural sin grasa y sin azúcar añadido (o endulzado con aspartamo o edulcolorante no nutritivo), queso y requesón bajo en grasa. Limitar el consumo de leche entera, leche achocolatada, leche de cabra, kéfir, yogur con sabor a fruta, yogur estilo natilla, queso regular y requesón.
  • Limita el consumo de leche al dia: 16 a 24 onzas por día (2 a 3 vasos). Evitar las leches saborizadas, incluidas las versiones sin grasa.
  • Grasas: Preferir el consumo de almendras, aguacate, aceite de canola, aceitunas, aceite de oliva, mantequilla de maní, maní, semillas de girasol y nueces. En caso de utilizar aderezos para ensaladas como margarina y mayonesa que sean descremadas o reducidos en grasas.
  • Limitar el consumo de mantequilla, tocino, coco, queso crema, grasas saturadas como los aceites de palma y palmiste, manteca o manteca de cerdo, crema agria.
  • Dulces: Preferir los sustitos del azúcar como: Equal, Splenda, Stevia, Sweet and Low, siropes ligeros o sin azúcar, mermeladas y jaleas ligeras o bajas en azúcar, gelatinas sin azúcar, paletas heladas sin azúcar. Limitar el consumo de caramelos, azúcar refinada, almíbar, miel, mermelada, gelatina normal, paletas y barras de zumos de frutas.
  • Bebidas: Agua, refrescos dietéticos, agua saborizada sin azúcar, té y café para niños grandes, helados sin azúcar. Evitar el consumo de jugos y refrescos de cajita, jugos de frutas, bebidas deportivas, té dulce y bebidas de café con sabor.
  • Snacks (en muy limitada cantidad): Preferir palomitas de maíz bajas en grasa, galletas saladas, pasteles de arroz, papas horneadas o bajas en grasa, galletas Graham, barras de granola, yogur congelado bajo en grasa, batidos de frutas caseros.
  • NO comidas rápidas más de 1 vez a la semana.