Más frecuente de lo que crees
Afecta hasta el 30% de los niños, siendo una condición muy frecuente en esta población y corresponden hasta el 5% de las consultas con el pediatra.
El pico se presenta en la etapa preescolar que corresponde a las edades entre 1 a 3 años, afecta por igual a niños y niñas y más de un 95% de los niños afectados se encuentran dentro de la categoría de estreñimiento funcional es decir, que no presentan ninguna otra enfermedad concomitante y son por lo demás niños sanos.
Existen 3 periodos durante la infancia donde el niño esta propenso a desarrollar un estreñimiento funcional:
- Después de la introducción de cereales y sólidos en la dieta (entre la edad de 6 meses y 1 año)
- Durante el entrenamiento al baño ( Que corresponde a edades entre 2 y 3 años)
- Durante el inicio a la edad escolar (entre los 3 y 5 años de edad)
Cada uno de estos hitos de desarrollo podrían ser considerados experiencias positivas, pero también podrían convertirse en una experiencia desagradable y poco placentera en el niño, por ejemplo, al experimentar dolor durante la defecación. Esta experiencia negativa hará que el niño “aguante” para evitar vivirla de nuevo y claramente empeorará el estreñimiento.
Tú eres una ficha clave para tu bebé mientras éste aprende a ir al baño
Te recomiendo nunca obligar a un niño a ir al baño a defecar si no se encuentra listo para hacerlo, él debe desarrollar la capacidad y el interés en retener una evacuación intestinal hasta que pueda ser liberada en el inodoro. Se podría promover un estreñimiento si ejerces con demasiada fuerza el control de esfínteres antes de que el niño esté listo en su desarrollo para hacerlo, NO lo presiones, cada niño va a su ritmo, tarde que temprano lo hará por el mismo.
Si tu hijo desarrolla estreñimiento mientras aprende a usar el baño, espera dos o tres meses antes de reiniciar el entrenamiento para ir al baño. Cuando reanudes, anima a tu hijo a sentarse en el inodoro tan pronto como sienta la necesidad de evacuar y dale un refuerzo positivo (un abrazo, un beso o palabras de aliento) por intentarlo, ya sea que el niño lo logre o no lo logre. Evita castigar o presionar a tu hijo.
Los niños de algunas familias pueden estar predispuestos a desarrollar estreñimiento. En un estudio longitudinal se observaron antecedentes familiares de estreñimiento en más de la mitad de los niños con estreñimiento crónico, se cree que podrían influir factores genéticos, ambientales y dietéticos compartidos entre las familias.
¿Cuándo deberías consultar con tu pediatra?
Algunos síntomas compatibles con estreñimiento que podrían alertarte y deberías consultar con tu pediatra son los siguientes:
Si tu hijo presenta 2 o menos deposiciones a la semana.
No quiere hacer popó e intenta retenerlo o por el contrario empieza a manchar los calzoncitos con popó.
Tiene deposiciones dolorosas, en algunas ocasiones presenta deposiciones tan grandes que tapan el inodoro (síntomas que han persistido en el tiempo por lo menos 1 mes).
En el próximo blog te hablaré sobre cómo puedes ayudarle a tu bebé a liberarse del estreñimiento con algunas prácticas que puedes realizar en casa. Si te gustó esta información o tienes alguna duda, resolvámosla en comentarios.
