Si estás diagnosticada con Covid-19 o si sospechas que podrías tenerlo y además estás amamantando a tu bebé, este post-blog es para ti.

Lastimosamente, los estudios hasta el momento no tienen muy claro estos datos ya que se han tomado muestras de leche materna de mamás con covid-19 y la gran mayoría han sido negativas. Solo unas muy pocas muestras han salido positivas. Sin embargo, hacen falta estudios y exámenes más específicos para confirmar si este virus podría infectar al bebé. Puede que esté inactivo y no causar la enfermedad.

Por la anterior razón y teniendo en cuenta los grandes beneficios que tiene la lactancia materna tanto para el bebé como para la mamá, la Organización Mundial de la Salud ha decidido continuar recomendando su administración a pesar de que la madre pudiera estar infectada.

Eso sí, con algunas precauciones que mencionaré a continuación: 

 

Si estás amamantando:

La Academia Americana de Pediatría recomienda:

  1. Lávate las manos y los senos antes de lactar a tu bebé.
  2. Mientras estés amamantándolo, usa tu tapabocas.

Los beneficios que tiene de por sí la leche materna superan los riesgos en el bebé. Mientras sigas las dos instrucciones que te acabo de mencionar, es muy poco probable que le transmitas la infección y si así fuera, si tu bebé está recién nacido, hay una mínima posibilidad de que se enferme gravemente.  

 

Si lo estás alimentando con leche extraída:

Si por diferentes razones se ha llegado al acuerdo de separarte a ti de tu bebé, lo ideal es que otro cuidador sano le dé tu leche materna al bebé. La persona que le proporcione a tu bebé su leche, debe cumplir con todas las medidas de higiene. Lo ideal es que lo siga haciendo hasta que tú estés completamente recuperada.

Con esto conseguimos dos beneficios:

1. Tu bebé seguirá recibiendo todos los beneficios que le aporta la leche materna.

2. Estarás estimulando tus mamas para la posterior producción de leche cuando te hayas recuperado

Importante

Antes de extraerte la leche debes colocarte el tapabocas y lavarte muy bien con agua y jabón las manos y los senos. Además debes limpiar las partes del extractor, biberones y pezones artificiales. Si es posible, el equipo de bombeo debe ser limpiado por una persona sana.

A continuación te dejo las recomendaciones descritas por el CDC (Centros para el Control y prevención de Enfermedades) sobre cómo mantener limpios nuestros extractores de leche materna.

 

Antes del uso del extractor:

Lávate las manos bien con agua y jabón durante 20 segundos.

Inspecciona y arma el extractor limpio. Si los tubos tienen moho, deséchalos y reemplázalos inmediatamente.

Limpia con toallitas desinfectantes los diales, el botón de encendido y la superficie donde lo pondrás, especialmente si estás usando un extractor compartido.

 

Después de cada uso:

Guarda la leche de manera segura: Tapa la botella o sella la bolsa de recolección de leche. Ponle una etiqueta con el día y la fecha e inmediatamente ponla en el refrigerador, congelador o en una bolsa térmica con paquetes de hielo.

Limpia el área en el que se extrajo la leche: Especialmente si estás usando un extractor compartido. Limpia los diales, botón de encendido y la superficie con toallitas desinfectantes.

Desprende los tubos del extractor y separa todas las partes que entran en contacto con el pecho o la leche materna.

Enjuaga las piezas que entran en contacto con el pecho o con la leche materna para quitar los residuos de leche que queden. Para esto, sostenlas debajo del grifo y deja correr el agua. No las coloques dentro del lavamanos para enjuagarlas.

Limpia las piezas del extractor que entren en contacto con el pecho o la leche materna en cuanto termines de extraerte la leche. Lava las piezas del extractor en un recipiente exclusivo para tal fin.


Cómo lavar correctamente el extractor de leche materna

-Coloca las piezas del extractor en un recipiente limpio exclusivo para esto.

No coloques las piezas del extractor directamente sobre el lavamanos.

-Agrega agua caliente y jabón al recipiente.

Restriegue las piezas según indicaciones del fabricante. Si vas a usar un cepillo que sea solo para limpiar los utensilios de alimentación de tu bebé.

-Enjuágalos con agua corriente debajo del grifo o sumérgelos en agua fresca en otro recipiente.

Sécalos al aire. Ponlos sobre una toalla de cocina limpia sin usar o una toalla de papel. Revisa que sea un lugar libre de polvo y suciedad.

OJO. No seques los artículos con la toalla de cocina. Sólo ponlos encima.

Limpia el recipiente de lavado y el cepillo para teteros. Enjuágalos bien y déjalos secar al aire libre después de cada uso. Lávalos a mano con frecuencia.


Después de limpiarlos, ¡a desinfectarlos!

Para eliminar microbios, necesitas más que un buen lavado. Así que desinfecta las piezas del extractor, el recipiente de lavado y el cepillo para teteros al menos una vez al día después de limpiarlos.

¿Cómo desinfectarlos?

Los puedes desinfectar con vapor o agua hirviendo.

La desinfección es especialmente importante si tu bebé tiene menos de 3 meses, nació prematuro o si su sistema inmunológico está débil.

 

Ahora, ¡A guardarlos!

Antes de guardarlos, asegúrate que se hayan secado completamente AL AIRE LIBRE.

Guárdalos en un lugar limpio y protegido. No los saques de allí hasta que los necesites de nuevo.

 

Si NO es posible alimentar al bebé a través de un cuidador sano:

Recomendamos a las madres con infección de COVID-19 confirmada o que presente síntomas, tomar TODAS las precauciones para evitar la transmisión a sus hijos durante el amamantamiento como es el uso de tapabocas, higiene de manos y senos, desinfección de superficies que pudieran estar contaminadas.

Un estudio realizado en la Ciudad de New York, donde se tomaron muestras y se hicieron seguimientos a 82 bebés de 116 madres positivas para COVID19, NO mostró ninguna infección por COVID-19 que pudiera ser transmitida de sus madres a pesar de recibir leche materna de ellas. Estos bebes estuvieron en un aislamiento cerrado con sus madres en la misma habitación y ellas siempre usaron tapabocas y mantuvieron un protocolo de lavado de manos y sus senos previo al amamantamiento.

 

Así que, no te prives de sentir y conectar con tu bebé durante la lactancia materna. Y en la medida de lo posible síguele brindando tu leche materna para que obtengan ambos todos los beneficios del amamantamiento. Eso sí, sigue todos los protocolos de bioseguridad que te describí en este post.

Cuéntame en comentarios si tienes algunas dudas o preguntas frente a este tema. Te leo.